Recibir lo que realmente siento

Conocí a una mujer (a quien llamaré María),  que por mucho tiempo le decían sus familiares que era inexpresiva., que era muy, muy introvertida.

Después de que María se casó, su mamá vio cómo su hija ahora jugaba con su nieta con tanta ternura. Estaba tan impresionada que le dijo:

–Y tú que eres tan seca, ¿cómo es que juegas así con tu hija?

-Mamá, es por mi hija…

Aunque María recibió y respondió la pregunta con claridad, no entendió de dónde venía la pregunta. Fue entonces que María se empezó a preguntar si había algo “malo” con ella.

Como María empezó a poner algo de atención a su expresión emocional, se dio cuenta que la gran mayoría de sus amigas se expresaban con más soltura que ella. También notó lo mismo de su esposo y de su familia.

Luego de invertir algo de tiempo observándose, y probando distintas maneras de buscar lo que pasaba muy dentro de ella, su confusión creció aún más. Fue entonces que decidió  buscar ayuda profesional.

Esa relación profesional no resultó.

Existen varias modalidades de ayuda profesional, y llegó un momento en que María ya no quiso regresar mmás con su terapeuta. Obviamente, desconozco los detalles, pero lo que sí se es que María estaba muy molesta, aunque no lo expresaba mucho.

Siguió pasando el tiempo. María y yo conversábamos de vez en cuando, y anteriormente a ella dejar a su terapeuta, me confiaba algunas situaciones que pasaba. No eran cosas profundamente personales, sino más bien describía a muy grandes rasgos algunos sentimientos.

Llegó un punto donde caí en cuenta, que dejó de mencionar sensaciones difíciles, y solo mencionaba cosas positivas. Solo que algo no coincidía. Lo que describía no era equivalente a su manera de hablar, a su lenguaje corporal.  No se qué pasaba, parecía como si no conectara bien con sus emociones.

A ti, ¿te es facil percibir tus emociones?

Pasó aún más tiempo. Y maría después me confió que buscó ayuda profesional nuevamente, con una terapeuta diferente. Después de varias sesiones, le dijo su terapeuta que era posible que estuviera pasando por depresión. Y …. Tampoco le gustó.

Su pregunta, más que para mi para ella misma fue:

–¿Qué estoy haciendo mal? Tengo todo para ser feliz. ¿Será que Dios me está castigando por ser malagradecida?

Yo no tuve respuestas para ella. Lo que podía hacer lo hice, que era estar con ella en esos momentos.

Y a ti, ¿te ha pasado que te sientes mal por sentirte mal? ¿Crees que Dios te ve mal por eso?

Esta sensación de sentirse mal encima de otra situación desagradable es un eco que me ha tocado ver no solo en otras personas, sino que también lo he llegado a descubrir en mi.

¿Distingues lo que sientes? ¿Te permites sentir lo que sientes o lo rechazas? ¿Ts fácil expresar tus sentimientos?

La vida de maría y la mía no coincidieron por varios meses. Cuando nos reunimos nuevamente, compartió que estaba muy contenta con su terapeuta. Sin detalles específicos, me dijo que se sentía tan contenta con ella, pues sabía que no la iba a juzgar. Y eso le permitía expresarse más libremente.

En tu vida, ¿cuentas con alguien con quien puedas expresarte libremente?

Pablo escribe a los efesios que expresen sus sentimientos con salmos y cantos.

Cuáles son tus sentimientos?

¿Los conoces? ¿Les rechazas? ¿Les das la bienvenida? ¿Cuál es tu versión de expresarte con salmos y cantos?

En su momento, María encontraba muy difícil recibir sus propios sentimientos, pues pensaba que Dios la veía mal por ella sentirse mal, y eso le impedía el poder expresarse como realmente se sentía.

Y tú, ¿te puedes expresar haya lo que haya en ti? ¿Cómo cress que Dios te ve por la manera real de cómo te sientes?

María descubrió que no había nada mal con ella por el hecho de sentirse mal en algunas ocasiones. Recibió ayuda profesional, descubriendo que no, la depresión no es un pecado, no es un castigo, y que no tenía que sentirse mal por sentirse mal.

Jesús carpintero, es el maestro de las emociones, con una mente amorosa, y un corazón inteligente.

Si el Espíritu te inspira, comparte con Jesús carpintero lo que sientes. Tal vez se pongan a cantar juntos.

Marisol

P.D. Podemos escuchar acerca de cómo Pablo dice a los efesios que es expresen con canticos en las lecturas del XX domingo del tiempo ordinario, año / ciclo B.