En una de las clases en mis estudios de postgrado, teníamos unprofesor que tenía una gran sabiduría con una perspectiva a la que yo nunca había estado expuesta. Entre otros ángulos, también nos ofrecía el de la psicología de profundidad.
Cuando leíamos los artículos y libros que ofrecían esta perspectiva, era como si se me hubiera abierto un mundo desconocido, que siempre estuvo enfrente de mi.
Uno de los puntos que se mencionaron, es que cuando hay algo que nos llama la atención, es también en parte por que hay algo que Dios quiere revelarnos de una maneraa más consciente. Que en esas lecturas, imágenes o historias hay algo que estamos listos para recibir. Y es por eso que nos llama la atención de alguna u otra manera.
Y eso que nos llama la atención, puede ser un reflejo de un área interior de nosotros mism@s
Y es inspirada en esos ejercicios que quiero invitarte a que te involucres activamente en la lectura del salmo del domingo XXXIII del tiempo ordinario, ciclo C.
Te invito a que además de leerlo y posiblemente identificarte con algunos versículos, también lo leas como una descripción de tu interior, del canto de tu interior, del paisaje de tu interior, de la tierra y el agua de tu interior.
Al hacerlo de esta manera, le damos oportunidad a Dios que pueda llegar a nuestro interior de una manera diferente, de una manera más profunda.
Luego de que hayas leído el salmo en un espacio donde no estés apresurad@, A continuación te ofrezco algunas preguntas que pueden guiar tu curiosidad, tu compartir con Jesús carpintero, que pueden orientar tu oración.
Te invito a que consideres estas preguntas y te quedes con lo que te llame la atención. Esto no tiene la intención de ser un cuestionario intelectual, más bien es una exploración a que le des voz a lo que llegue a surgir desde un lugar más profundo dentro de ti.
¿Cuál es tu tierra que ha visto al Salvador?
¿Qué es lo que aclamas en tu interior?
¿Hay alguna parte de ti que busque justicia y rectitud?
¿Hay alguna parte de ti que no ha visto, o experimentado al Salvador?
Si el Espíritu te inspira, comparte con Jesús carpintero lo que surge en ti. Y tal vez, junt@s caminen por el paisaje de tu interior de una manera desconocida para ti.
Marisol
P.D: Podemos escuchar acerca de lo que puede suceder en el interior al ver al Salvador en el salmo del domingo XXX del tiempo ordinario, año/ciclo C.

