La primera vez que escuché la palabra misericordia no la pude entender. Me confundía, y no se me quedaba.
Una definición que sí se me quedó fue: tener compasión de la miseria del corazón de otra persona.
Esto lo entendí, pero ahí se quedó. En la cabeza. Y me surgían más preguntas.
-¿a qué se refiere con miseria? ¿A la culpabilidad?
Muchos años después tuve la oportunidad de vivir la falta de misericordia, de mi hacia mi. Fue lento, sutil y progresivo, causado por un tumor cerebral.
En noviembre de 2021 me operaron de emergencia, removiéndome un tumor cerebral del tamaño de una pelota de golf, que se encontraba albergado en la base de mi cerebro sin mi permiso. Me quedo corta al decir que el descubrimiento fue una gran sorpresa.
El tumor causó problemas tan variados, progresivos y sutiles, que no pude haberme imaginado cuál era la causa.
Pero hubo una noticia del neurocirujano que causó gran shock en mi.
Según su experiencia, él calculaba que el tumor tenía en mi cabeza aproximadamente 30 años.
Dentro de todos los cambios de vida que tuve que enfrentar, esa noticia en particular fue una de las más ligeras, pero con mayor impacto para mi.
A partir de esta experiencia, desarrollé un interés por el cerebro, y buscaba entender causas y consecuencias para prevención y tratamiento.
El doctor me mostró imágenes de antes y después de la cirujía. Se podía apreciar cómo mi cerebro estaba recibiendo presión desde abajo, hasta que el grosor normal estaba a la mitad.
También recuerdo que tenía el paladar casi al nivel de los dientes. Pero de esto no me daba cuenta por que los cambios fueron muy, muy lentos.
En síntesis, el tumor tenía todo bajo presión y bien apretado dentro de mi cabeza. Incluyendo la amígdala. Esta parte del cerebro se encarga de procesar el miedo y el enojo.
Una cosa sí tengo muy clara, que después de la operación, pude empezar a recibir, literalmente de una manera encarnada, lo que es la misericordia hacia mí. Esto lo menciono por que por muchísimo tiempo, me culpé encarecidamente por cosas que sucedían, y me era muy difícil encontrar un lugar interno de autocompasión.
Y a ti, ¿te ha pasado que te es difícil amarte a pesar de….?
Fisiológicamente, símplemente no me era posible el no ser tan dura conmigo misma. No sabía que había otra manera.
Hasta que ya la conocí.
Esa parte de mi cerebro, la amígdala, ya no está bajo la presión que tenía antes. Ya no está sobre estimulada. Y gran sorpresa tuve hace poco, al aprender que nosotros podemos sobre estimular esta parte del cerebro con pensamientos negativos, con lo que escuchamos, la manera como hablamos, cuando nos alteramos fuera de proporción o más tiempo del necesario. También se puede sobre estimular esta parte del cerebro cuando convivimos por largo tiempo con personas muy negativas.
La recomendación que tuve, fue alejarme de ambientes negativos y pesimistas casi crónicos. Dosificar y seleccionar las noticias, entre otras recomendaciones.
Hasta entonces pude entender el porqué tenía tan baja tolerancia a ver las noticias, y por qué me atraía tanto la paz y prácticas espirituales que llevan a la paz. Era literalmente lo que me sostenía.
Y tú, ¿cómo vives la misericordia hacia tu persona?
Nadie damos lo que no tenemos. El que te des la oportunidad de conocer y practicar la misericordia hacia ti, te dará la oportunidad de hacerlo hacia los demás.
Lo que tú y yo escuchamos tiene gran consecuencia en cómo procesamos el miedo y el enojo. Y si sobre estimulamos la amígdala del cerebro, se satura, propiciando posturas y reacciones antagonistas, críticas, agresivas e intolerantes. Casi lo opuesto a la misericordia.
Después del domingo de Pascua de este año 2025, el Papa Francisco ha llegado al otro lado del cielo. Y habiendo escuchado toda esta semana tantas historias y anécdotas de su vida, un común denominador que noté fue: que invitó al pueblo De Dios a conocer un Dios compasivo y misericordioso.
Y tú, ¿qué imagen De Dios tienes? ¿Conoces su misericordia?
¿Te gustaría conocerla?
Si el Espíritu te inspira, comparte con Jesús carpintero si te gustaría conocer su misericordia. Y tal vez, puedas profundizar en ella al recibirla y practicarla.
Marisol
P.D. Podemos escuchar acerca de la misericordia en las lecturas del II domingo del tiempo de pascua, año / ciclo C.

