¿De qué trata el Taller de Nazaret?

El Taller de Nazaret, ¿de qué se trata? La creación del Taller de Nazaret surgió de una experiencia personal con la espiritualidad ignaciana basada en el uso de la imaginación. A través de esto me encontré inmersa en una escena en la que el niño Jesús miraba a su papi, San José, yendo a su taller. Lo ve tomando trozos de madera, herramientas y creando cosas nuevas. Comienza a jugar con las aserrín y las piezas de madera (similares a los Legos) y comienza a imitar los movimientos de su padre mientras trabaja con sus herramientas.

Como todo niño, Jesús crecía. Como Dios, Jesús es infinita sabiduría. Como ser humano, Jesús quizás tubo que aprender a ensayo y error así como lo hacemos nosotros. ¿Podemos imaginar a padre e hijo yendo al bosque? San José le enseña al niño Jesús qué tipo de árbol era el mejor para cortar y luego llevar al taller. Le enseña qué árboles no debe elegir porque pueden ser demasiado jóvenes o demasiado viejos. Es un proceso de enseñanza y aprendizaje. Luego, dentro del taller, San José le enseña al niño Jesús cómo tratar y preparar la madera para que cada una se transforme en un proyecto o artículo en particular. Las lecciones incluirán cuánto y qué tipo de madera usar para construir un banco o una silla o incluso una mesa, entre otras cosas. San José le enseña al niño Jesús a administrar su tiempo para tener los pedidos listos para los clientes. Ese podría haber sido el Taller de Nazaret en aquel entonces.

Estas experiencias de oración cobraron vida de una manera completamente nueva al convertirse en la semilla que dio fruto a la creación de los talleres que eventualmente llame Taller de Nazaret. Hoy, el verdadero Taller de Nazaret es nuestro propio corazón. El que enseña no es San José, sino Jesús, y nosotros, como individuos, somos los que aprendemos la lección. En el Taller de Nazaret, nuestro propio corazón, Jesús quiere enseñarnos proyecto a proyecto, y somos los únicos que podemos o no elegir por participar en el proceso de aprendizaje

¿Estás dispuesto a entrar en tu propio corazón (tu vida interior)? Hoy, Taller de Nazaret es un lugar en el que solo tú, y solo tú, puedes encontrarte con Jesús. Jesús es un hombre gentil y no te obligaría a ti ni a nadie a aprender nada. Este es un proceso voluntario. Esa voz suave en tu corazón, es como esa voz que clama en el desierto, un llamado a prestar atención a lo que sucede dentro de nosotros y un llamado a prepararnos para lo que está por venir.

Cuando comencé a ofrecer los talleres, era como si no estuviera enseñando sino viviendo el proceso con la misma intensidad que los demás. Yo también estaba viviendo mi propia transformación. Me dirigió el Divino Carpintero. En la situación en la que me encuentro hoy, no solo estoy trabajando con las herramientas, sino que también pasó por el proceso. Proyecto por proyecto, Jesús me está enseñando. Día a día, Jesús me está enseñando.

¿Qué quiere enseñarte Jesús hoy? ¿Estás dispuesto a aprender la lección?