La música siempre ha ocupado un lugar muy importante en mi vida. Empezando por los primeros recuerdos de mi abuelito materno, Don Francisco, cantando y tocando el órgano en misas, hasta el sonido habitual de discos con música clásica en casa.
Uno de esos discos de vinilo que tanto disfruté, luego supe que fue un regalo de mi abuelito. El tenía una gran colección. El disco que llegó a mi casa, tenía grabados los conciertos de Brandenburgo, de J.S. Bach.
Cuando escuchaba esa grabación, no existía nada más para mi. La música absorbía mi atención. Yo estaba muy pequeña, y no conocía nada de instrumentos de cuerda ni de orquestas. No recuerdo haberpensado”
-Esto me gusta
O
-Esto no me gusta
Entraba yo como en un trance, donde todo lo demás pasaba a segundo plano.
Al final, sin haber pronunciado ningún veredicto, sabía que me había gustado. Algo dentro de mi tomaba su lugar, algo que no sabía que estaba fuera de lugar.
Y tú, has escuchado algo que te lleva a una sensación similar?
Más delante, poco a poco fui recibiendo más discos de parte de mi abuelito, por lo que mi gusto por la música clásica se fue ampliando y reforzando. Otros dos autores que escuchaba mucho, eran Hayden y Beethoven.
Con esos discos nuevos para mi, volvía a surgir esa sensación de que algo interno tomaba su lugar, y todo el entorno nuevamente tomaba un segundo plano.
Como estas experiencias las tuve desde una edad muy temprana, mi oido se acostumbró a una armonía artística y precisa, pues estas eran grabaciones de orquestas de nivel mundial.
Nunca tuve la referencia directa de que no todos tenían el mismo gusto o agudeza auditiva, hasta que una vez, en 5o. De primaria tuve una experiencia muy inusual.
La maestra nos puso una actividad en la que todos estábamos trabajando en silencio. Teníamos ya un buen rato así, cuando empecé a escuchar música muy cerca de mi. Estaba yo muy confundida, pues nadie más parecía escuchar nada, todos continuaron haciendo lo suyo.
La música continuaba, y me sacó de lo que pude estar haciendo. Me puse de pie, buscando ver por la ventana de dónde venía. Hasta que lo encontré. En el patio central de la escuela, estaba el profesor de música con su guitarra, pues se estaba preparando para un ensayo con un grupo para un festival. Para mi fue muy impresionante, que pude percibir la mmúsica desde tan lejos. Aunque para mi, era como si estuviera al lado mío.
Cuando encontré de dónde venía la música, y descubrir que no me la estaba imaginando, tuve la misma sensación de cuando escuchaba los discos de música clásica que me regaló mi abuelito. Que algo tomaba su lugar.
Más delante, recuerdo que mi hermano ponía música en su recámara, con música que a él le gustaba. Era rock en inglés. Tal vez por la gran diferencia ene estilos, pero a mi no me gustó. Y supongo que a él tampoco le gustaba lo que yo escuchaba, jajaja.
Me era muy interesante como él reaccionaba cuando él ponía su música. Empezaba a cantar como si él fuera el rockero, y a hacer movimientos como si fuera él quien también tocaba la guitarra, moviendo la cabeza como los músicos rockeros lo hacían.
En tu caso, ¿cuál es tu reacción cuando empiezas a escuchar la música que te gusta?
Moises pide al pueblo de Israel escuchar, y Jesús lo recálca:
-Escucha Israel…
Y la invitación, es escuchar que estamos llamados al amor.
Para ti, ¿cómo suena el amor?
De niña, la música clásica capturaba mi atención completamente, escuchaba conn todo mi ser. A mi hermano, la música que le gustaba lo llevaba a imaginarse ser un cantante de grupo de rock.
La música que tú escuchas, ¿a qué te lleva?
Lo que Moises y Jesús parecen invitarnos es a escuchar al amor, para amar.
¿Cómo suena el amor para ti? ¿Puedes escuchar al amor en medio de tu vida?
Para mi, el sonido de la guitarra en 5o. De primaria fue tan fascinante que tenía que descubrir de dónde surgía.
¿Qué de lo que escuchas te ayuda a saberte ammad@?
¿Qué de lo que escuchas te ayuda a amar más profundamente?
Puede que sea música, audiolibros, conferencias programas, o … lo que elijas. ¿Te acercan al amor?
Si el Espíritu te inspira, explora junto con Jesús carpintero cuáles son las palabras, música o sonidos que te llaman a amar, y te llevan a amar. Y tal vez, empiecen juntos con el silencio.
Marisol
P.D. Podemos escuchar acerca del llamado a escuchar en las lecturas del XXXI domingo del tiempo ordinario, año / ciclo B.

