Las bienaventuranzas han sido un pasaje bíblico que nunca he terminado de entender.
Ha habido ocasiones en que medio entiendo una parte, y luego medio entiendo otra.
Luego me cuestiono de otras áreas y las demás son como polvo que no se asienta. Como que todo no necesariamente toma su lugar.
No me refiero a un entendimiento intelectual, sino a un conocimiento que incluye la experiencia.
Y ati, ¿cómo te ha ido con las bienaventuranzas?
Lo que he cuestionado no ha sido por que lo dude, sino por que no termino de entenderlo.
Ha habido ocasiones en las que no entiendo la linea del tiempo, la dicha luego del la pobreza de espíritu, llanto, sufrimiento, hambre y sed de justicia.
Y luego, el genio y misterio de Jesús, dice que también hay dicha por ser misericordios@, limpi@s de corazón, por trabajar por la paz, ser persiguid@s por causa de la justicia, y a quienes se les levante falsos por su causa.
Y no fue sino hasta hace poco, que percibí como si Jesús nos recordara que estemos donde estemos, estemos en el momento que estemos, somos y seremos dichos@s.
Y tú, ¿te puedes percibir dichos@ en tu momento de vida?
Si llegara una amistad muy cercana y te preguntara, ¿cuál es tu momento de vida hoy? ¿Cómo te identificas¿
¿Como pobre de espíritu, como persona que sufre, llora , es perseguida y le levantan falsos? ¿O como persona que es misericordiosa y trabaja por la paz?
Una vez que puedes identificar tu momento de vida, ¿podrías decir (y sentir), que eres dichos@?
Parece como si Jesús nos hiciera vez, que estemos donde estemos, estemos como estemos, estamos invitad@s a vivir en dicha.
Si el Espíritu te inspira, comparte con Jesús carpintero si quieres buscar vivir en dicha en este momento de tu vida. Y tal vez, quieras recibir el misterio que esto implica.
Marisol
P.D.: Podemos escuchar acerca de las bienaventuranzas en las lecturas del IV domingo del tiempo ordinario, año/ciclo A.

