Era uno de los momentos más difíciles de una temporada oscura en mi vida. Tenía la gracia de contar con mi terapeuta y con mi director espiritual. Cada uno me apoyaba a su manera. Personas a quienes admiré desde antes de conocerles personalmente, y que al conocerles, mi respeto hacia ellos solo creció. Recibí apoyo, compasión, y un espacio confidencial de honestidad y respeto.
En mi vida adulta, el estar en el programa de postgrado me llevó a cuestionar profundamente muchas áreas (sino es que todas) de mi vida. Y lo hice seria y profundamente. Mi terapeuta, con escuela de sicología de profundidad, fue de enorme ayuda. Gentilmente me llevaba a descubrir asuntos de los que no estaba yo consciente.
Y con mi director espiritual, exploraba lo que surgía en las sesiones de terapia a la luz de la fe.
Fue una etapa muy dura.
Mi director espiritual, en su sabiduría, me invitó a orar con Jesús, no en la cruz, sino con Jesús después de expirar en la cruz. No con Jesús moribundo, sino con Jesús muerto.
El relato lo conocemos, sí existe la resureección, eso no lo cuestionaba.
Y tú, ¿alguna vez has estado en un momento o etapa de tu vida que anhelas una nueva vida?
No se quién fue que me dijo, si mi terapeuta o mi director:
–Recuerda que el crecimiento sucede en la oscuridad. Una semilla germina dentro de la tierra, y un bebé crece en el vientre de su madre. En ambos lugares la luz es casi ausente.
Y después de expirar en la cruz, depositaron el cuerpo de Jesús en una tumba, cerrada y oscura.
En el momento adecuado, le preguntaré a Jesús en el otro lado del cielo cómo fue que le hizo él mientras “estaba muerto”. En ese estado, en su humanidad, ¿sabría él que lo siguiente era la resurrección?
Y esa fue la pregunta que quise explorar en mi oración:
–Jesús, ¿cómo le hiciste para sobrellevar la muerte?
Estamos por celebrar la Semana Santa, donde recordamos la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Y aunque lo hacemos cada año, no cada año nos encontramos en el mismo momento de vida.
Ya que ha pasado algo de tiempo desde esa temporada de mi vida, sí puedo percibir crecimiento interior en mí, gracias a que pude sobrellevar esa oscuridad.
Y tú, ¿cómo sobrellevas los momentos de muerte interior en tu vida?
Si el Espíritu te inspira, comparte con Jesús carpintero cómo te va en tus momentos de muerte interior. Y tal vez, percibas que conJesús estás más acompañad@ y comprendid@ de lo que te sientes.
Marisol
P.D.: Podemos escuchar acerca de la pasión y muerte de Jesús en las lecturas del domingo de ramos, año / ciclo A.

