Aún recuerdo la primera vez que de niña, descubrí que podía “hablar” con la boca cerrada, es decir, descubrí que podía pensar.
Fué un descubrimiento monumental para mi, el poder escuchar mis palabras en mi mente sin pronunciar ninguna palabra en voz alta.
Como lo recuerdo, es que mi mamá estaba hablando por teléfono, y en ese momento ella necesitaba que yo guardara silencio. Yo quería decir algo a todo pulmón, por lo que dije lo que quería decir, pero con mi boca cerrada. En otras palabras, descubrí que ppodía expresarme, y escucharme dentro de mi misma.
Recuerdo pasar lo que se sentía como mucho tiempo escuchando mis propios pensamientos. Yo movía mi lengua como si estuviera hablando, pero sin pronunciar palabra en voz alta. ¡Ya no tenía que esperar a que me escucharan! Mi voz, o mi pensamiento empezó a tomar fluidez interna y naturalidad dentro de mi. Ya no era como antes, que “me escuchaba” hasta que alguien me ponía atención, bastaba con que yo me la pusiera.
Y tú, Recuerdas cuando en tu infancia empezaste a pensar?
No tengo idea cuánto tiempo pasó cuando descubrí que no era yo la única con esa rara capacidad. Creo que fue en alguna conversación con mis primos, y estábamos todos bien chiquillos.
Más delante,al ser mi turno de ser mamá,recuerdo muy bien las caritas de cadauna de mis hijas cuando yo me imagino que ellas descubrieron que podían pensar. Sus expresiones se iluminaron, su mirada se perdía y tomaban pausas al hablar. Era casi como si estuviera viendo el foco encima de sus cabecitas prenderse.
Al verlas crecer, educarlas, y conocerlas desde el vientre, era como si yo conociera algunos de sus pensamientos. En cambio, algunos otros pensamientos no tenía ni idea de dónde salían, sin embargo reflejaban la curiosidad de niñas traviesas.
Para ti, ¿es importante notar los pensamientos de tu interior?
En la escritura, Jesús también dice que si estamos enojados con alguien, o le vemos con malos ojos, ya ha habido falla, y falla en el corazón.
Aquí, Jesús parece referirse a algo que sucede en el interior del ser.
Y tú, ¿te das la oportunidad de escuchar lo que pasa en tu interior?
Los pensamientos que cada uno de nosotros tenemos, son como instrucciones, o direcciones, que le damos a nuestro comportamiento.
¿Te has dado cuenta de la dirección de tus pensamientos?
Si el Espíritu te inspira, comparte con Jesús carpintero si percibes la dirección a la que te llevan tus pensamientos. Y tal vez, descubras que Jesús te invita a reajustar esa dirección.
Marisol
P.D.: Podemos escuchar acerca de que lo que pasa en nuestro interior también cuenta, en las lecturas del V domingo del tiempo ordinario, año/ciclo A.

